
Guía Práctica para la Certificación Nacional en Sonografía – Nueva York
Dr. Aritmedes Restituyo
En los últimos meses he recibido una gran cantidad de llamadas de profesionales de la salud que solicitan orientación sobre cómo ejercer en el área de sonografía en la ciudad de Nueva York. Por esa razón, he querido preparar esta guía práctica, clara y educativa, con el propósito de orientar a técnicos radiólogos, sonografistas y otros profesionales interesados en abrirse paso en esta importante área del diagnóstico por imágenes.
La sonografía, también conocida como ultrasonido diagnóstico, es una disciplina que utiliza ondas sonoras de alta frecuencia para producir imágenes del interior del cuerpo. El sonografista opera equipos especializados para obtener imágenes diagnósticas que ayudan al médico a evaluar órganos, tejidos, embarazos y estructuras vasculares, entre muchas otras aplicaciones. Entre sus funciones más importantes están preparar al paciente, posicionarlo correctamente, obtener imágenes de calidad, revisar si las imágenes son adecuadas para el diagnóstico y colaborar con el médico en la documentación de hallazgos relevantes.
Salario del sonografista:
El campo de la sonografía ofrece oportunidades de trabajo muy atractivas. Según el U.S. Bureau of Labor Statistics, los sonografistas suelen trabajar en hospitales, consultorios médicos, centros ambulatorios y laboratorios médicos y de diagnóstico. Además, el salario mediano nacional reportado para esta ocupación fue de $89,340 anuales en mayo de 2024, y en el estado de Nueva York el salario promedio anual reportado fue de aproximadamente $94,180.
En términos prácticos, un sonografista puede desempeñarse en hospitales generales, clínicas de ginecología y obstetricia, oficinas de medicina interna, centros cardiovasculares, laboratorios vasculares, consultorios de especialidades y centros ambulatorios de imágenes. Esta amplitud de escenarios laborales hace de la sonografía una profesión de alta demanda y con buenas posibilidades de crecimiento.

Un punto muy importante que debo aclarar es el siguiente: en Nueva York, actualmente no existe una licencia estatal obligatoria específica para el sonografista diagnóstico como ocurre con otras profesiones de imágenes. En la práctica, lo que más solicitan los empleadores es una certificación nacional reconocida, especialmente a través de ARDMS. Además, la Society of Diagnostic Medical Sonography indica que solo unos pocos estados exigen licenciamiento estatal obligatorio para sonografistas, y Nueva York no se encuentra entre ellos.
Por eso, cuando muchas personas preguntan “cómo aplicar a la licencia de sonografía en Nueva York”, en realidad lo más correcto hoy es hablar de cómo aplicar a la certificación nacional que le permitirá competir laboralmente con fuerza en el mercado. Una de las credenciales más reconocidas es RDMS, que significa Registered Diagnostic Medical Sonographer. Dependiendo del área, también existen otras credenciales como RDCS para sonografía cardíaca y RVT para tecnología vascular. Para obtener una credencial de ARDMS, el candidato debe cumplir con los prerrequisitos establecidos y aprobar exámenes por vía de certificación.
¿Cómo se aplica al examen?
El proceso suele comenzar con la selección de la ruta de elegibilidad adecuada según su formación académica y experiencia clínica. ARDMS exige que el aspirante cumpla con prerrequisitos documentales, que pueden incluir transcripciones oficiales, evidencia de grado o evaluación de estudios extranjeros, carta del supervisor o del director del programa, y formularios de verificación clínica según la especialidad. En varias rutas, ARDMS pide evidencia de experiencia clínica en ultrasonido y documentación formal de esa experiencia.
Después de cumplir con los requisitos, el aspirante debe solicitar el examen correspondiente a través de ARDMS. Para muchas credenciales, el proceso incluye aprobar primero —o en combinación— el examen SPI, Sonography Principles and Instrumentation, y luego aprobar un examen de especialidad. ARDMS establece que el candidato debe aprobar el SPI y el examen de especialidad correspondiente dentro de un período de cinco años para obtener credenciales como RDMS, RDCS, RVT o RMSKS.
¿En qué consiste el examen?
El examen SPI evalúa conocimientos fundamentales de física del ultrasonido, instrumentación, seguridad clínica, principios físicos, ecografía por eco pulsado y aseguramiento de calidad. ARDMS informa que el examen SPI dura dos horas, incluye aproximadamente 110 preguntas de opción múltiple y constituye la base para avanzar hacia las credenciales principales del área. Luego, el candidato debe aprobar el examen de especialidad que corresponda a su campo, por ejemplo abdomen, obstetricia y ginecología, ecocardiografía o vascular.
Tres recomendaciones prácticas para prepararse mejor
Primera recomendación: fortalecer la física con un libro serio y estructurado. Un recurso muy conocido es Understanding Ultrasound Physics, de Sidney K. Edelman, publicado por ESP. El propio sitio del editor lo presenta como un texto diseñado para simplificar la física del ultrasonido y apoyar la preparación para la certificación. Para muchos candidatos, dominar esta parte marca la diferencia en el SPI.
Segunda recomendación: practicar con bancos de preguntas y simulaciones. ARDMS recomienda revisar el content outline y utilizar sus practice tests para familiarizarse con la interfaz y con el tipo de evaluación. Como complemento, plataformas como Ultrasound Registry Review ofrecen paquetes con cientos de preguntas, exámenes simulados y material visual, lo cual puede ayudar a desarrollar rapidez y criterio para responder bajo presión.
Tercera recomendación: reforzar con videos educativos. Para muchos estudiantes, ver explicaciones en video mejora la comprensión de física, artefactos, resolución y conceptos técnicos difíciles. Como apoyo complementario, existen recursos en video como Sonography Minutes en YouTube y cursos específicos de física de ultrasonido ofrecidos por ESP, que pueden servir para repasar temas del SPI de forma más dinámica.
Mi consejo personal para todo profesional que llega a Nueva York con título de técnico radiólogo, sonografista o formación afín es que no se desanime si el proceso parece complejo al inicio. Lo más importante es entender bien la ruta correcta, organizar sus documentos, confirmar su elegibilidad y prepararse con disciplina para el examen nacional. La sonografía es un campo noble, moderno, de alta utilidad clínica y con grandes oportunidades de inserción laboral para quienes se preparan de manera adecuada.

MI MOTIVACIÓN FINAL:
Quiero concluir motivando a todo profesional que ha llegado a esta gran ciudad de Nueva York con su título en imágenes, radiología o sonografía a dar el próximo paso con decisión. Hoy más que nunca se necesitan profesionales bien preparados, éticos y técnicamente competentes en el área del ultrasonido diagnóstico.
UNA BUENA NOTICIA PARA USTEDES:
Asimismo, me complace informar que nuestra asociación, AHPSI, dispone ahora de un nuevo programa acelerado de preparación para presentar el examen de sonografía y avanzar de manera más rápida hacia la obtención de su certificación profesional.
Dr. Aritmedes Restituyo, 732-277-9640/ info@ahpsi.org