
Raíces de éxito: CMD-Delaware-Filadelfia y sus primeros pasos
Hay instituciones que nacen de una idea y otras que nacen de una necesidad profunda de servir, unir y dejar huellas. La Filial Valle Delaware–Filadelfia del Colegio Médico Dominicano (CMD) pertenece a estas últimas.
Fundada en el año 2001, esta filial surgió con el propósito de reunir a los médicos dominicanos y profesionales de la salud de la región, fortalecer sus vínculos profesionales y académicos, y mantener viva la conexión con la República Dominicana. Lo que comenzó como una visión compartida entre colegas fue transformándose, con el paso de los años, en una institución de referencia, formación continua, confraternidad y compromiso comunitario.
Una semilla que comenzó a crecer
El Dr. Aritmedes Restituyo, fundador y primer presidente, encabezó los primeros esfuerzos organizativos de una etapa en la que todo estaba por construirse: convocar a los profesionales, crear una estructura, definir objetivos y, sobre todo, sembrar confianza en una visión que debía trascender a quienes la iniciaron.
Aquellos primeros pasos no estuvieron impulsados únicamente por el deseo de constituir una organización. Existía una aspiración mucho mayor: crear un espacio desde donde los médicos dominicanos pudieran continuar creciendo académicamente, apoyarse mutuamente, desarrollar liderazgo y contribuir tanto a las comunidades donde habían establecido sus vidas como al fortalecimiento de la medicina dominicana.
Con el paso del tiempo, esa semilla encontró nuevos cuidadores. Cada presidente recibió una institución construida por quienes le precedieron y, desde su propio liderazgo, aportó una nueva página a su historia.

Presidentes que han construido una historia
A través de sus diferentes etapas, la Filial Valle Delaware–Filadelfia ha contado con el liderazgo de:
- Dr. Aritmedes Restituyo — Fundador y primer presidente
- Dr. César Taveras
- Dr. Héctor Peguero
- Dr. Wáscar Ozuna
- Dr. Melchor Martínez
- Dra. Sandra Zorrilla
- Dr. Luis Gabriel De León †
- Dr. Dante Sánchez †
- Dr. Gustavo Pérez Méndez †
- Dra. Sandra Félix — 2026
Más que una sucesión de nombres, esta lista representa más de dos décadas de servicio, sacrificio, continuidad y liderazgo. Cada administración enfrentó circunstancias diferentes, pero todas han formado parte de una misma cadena institucional.
Algunos de esos compañeros ya no se encuentran físicamente entre nosotros. Recordamos con especial respeto y cariño al Dr. Luis Gabriel De León, al Dr. Dante Sánchez y al Dr. Gustavo Pérez Méndez, cuyas contribuciones permanecen incorporadas a la memoria y al legado de la filial. Las instituciones también son una forma de inmortalidad: mientras una obra continúa sirviendo, una parte de quienes ayudaron a construirla permanece viva.
Más de 20 congresos médicos: una tradición de educación
Uno de los mayores orgullos de la filial ha sido su compromiso con la educación médica continua.
A lo largo de estos años se han desarrollado más de veinte congresos médicos, creando espacios para la actualización científica, el intercambio de experiencias, la presentación de nuevos conocimientos y el encuentro entre médicos residentes en Estados Unidos, profesionales procedentes de la República Dominicana y representantes de distintas áreas de la salud.
Cada congreso ha significado mucho más que varias horas de conferencias.
Ha significado reencontrarse.
Ha significado compartir conocimientos.
Ha significado conectar generaciones de médicos.
Y, especialmente, ha significado demostrar que emigrar nunca tuvo que significar alejarse de nuestras raíces académicas y profesionales.
Desde el Valle Delaware y Filadelfia se fue construyendo un puente permanente entre la diáspora médica dominicana y su país de origen.
La formación de posgrado como parte del legado
Otro capítulo especialmente importante ha sido el respaldo a iniciativas académicas de alto nivel, incluyendo el auspicio y colaboración en programas de maestría vinculados al área de la salud mental, así como otras actividades educativas desarrolladas conjuntamente con prestigiosas instituciones dominicanas.
Entre ellas se destacan colaboraciones con la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU).
Estas alianzas reflejan uno de los principios que ha acompañado a la filial desde sus primeros años: el conocimiento no debe reconocer fronteras.
Facilitar oportunidades educativas, promover programas especializados y acercar la universidad dominicana a profesionales establecidos en los Estados Unidos representó una visión adelantada a su tiempo. Estas iniciativas ayudaron a demostrar que la diáspora podía convertirse en una extensión académica, científica y profesional de nuestra nación.
Una institución construida entre generaciones
El verdadero éxito de CMD Valle Delaware–Filadelfia no puede medirse únicamente por la cantidad de congresos celebrados, reuniones organizadas o actividades realizadas.
Su mayor patrimonio son las personas.
Son los médicos que asistieron por primera vez a una reunión buscando compañeros y terminaron encontrando una familia profesional.
Son quienes impartieron una conferencia sin esperar reconocimiento.
Son quienes viajaron desde otras ciudades o desde la República Dominicana para compartir sus conocimientos.
Son quienes organizaron eventos, realizaron llamadas, buscaron espacios, consiguieron recursos y dedicaron incontables horas de trabajo voluntario.
Son también las nuevas generaciones que recibieron una organización ya establecida sin necesariamente haber conocido todas las dificultades de sus primeros años.
Por eso resulta tan importante mirar hacia atrás.
Conocer nuestras raíces permite valorar mejor nuestros frutos.

La inspiración de una institución madre
La historia de la Filial Valle Delaware–Filadelfia no puede comprenderse plenamente sin reconocer la profunda influencia del Colegio Médico Dominicano, institución que durante décadas ha servido como referente de unidad, defensa profesional, educación y compromiso social para la clase médica dominicana. Particularmente significativa para nosotros ha sido la trayectoria de la entonces Asociación Médica Dominicana, fundada en agosto de 1981, cuyo ejemplo organizativo y espíritu de confraternidad profesional se convirtieron en una fuente de inspiración para quienes, años más tarde y desde la diáspora, soñamos con construir un espacio semejante en el Valle Delaware. Su capacidad para reunir a los médicos alrededor de objetivos comunes, fortalecer la identidad profesional y promover la educación continua nos enseñó que la medicina también se engrandece cuando sus profesionales se organizan, comparten conocimientos y trabajan unidos por el bienestar colectivo. Aquella experiencia institucional fue una verdadera escuela de liderazgo para nosotros y contribuyó a sembrar la convicción de que los médicos dominicanos residentes fuera del país podían mantener vivas sus raíces, fortalecer sus vínculos con la República Dominicana y convertirse en una extensión activa de su comunidad médica. En gran medida, el nacimiento de nuestra filial en 2001 representa también la continuidad de esa tradición: una generación inspirada por quienes abrieron caminos antes que nosotros y decidida, a su vez, a dejar nuevas huellas para quienes vendrían después.
Del 2001 al 2026: 25 años de una visión que continúa
Al mirar desde aquel 2001 hasta el 2026, resulta emocionante comprender cuánto puede crecer una idea cuando encuentra personas dispuestas a protegerla.
Han transcurrido 25 años desde aquellos primeros pasos.
Durante ese tiempo cambiaron presidentes, juntas directivas, generaciones, tecnologías y circunstancias. Sin embargo, algo esencial ha permanecido intacto: el deseo de reunir, educar, servir y engrandecer al profesional dominicano de la salud.
Hoy corresponde reconocer a quienes comenzaron, agradecer a quienes continuaron y respaldar a quienes reciben la responsabilidad de conducir el próximo capítulo.
La Dra. Sandra Félix, al asumir el liderazgo en este 2026, recibe mucho más que una posición. Recibe una historia, una responsabilidad y un legado construido durante un cuarto de siglo.
Y también recibe una oportunidad: continuar sembrando.
Las raíces nunca dejan de sostener el árbol
Recordar los primeros pasos del CMD Valle Delaware–Filadelfia no debe ser simplemente un ejercicio de nostalgia. Debe convertirse en una fuente de inspiración para quienes tienen hoy la responsabilidad de continuar esta obra.
Porque las instituciones fuertes no se construyen alrededor de una sola persona.
Se construyen cuando una generación tiene la grandeza de preparar el camino para la siguiente.
A quienes fundaron, dirigieron, colaboraron, enseñaron, participaron y creyeron: gracias.
A quienes ya partieron: nuestro respeto y eterna gratitud.
A quienes hoy continúan trabajando: no olviden nunca de dónde comenzó este camino.
Y a las nuevas generaciones de médicos dominicanos del Valle Delaware, Filadelfia y toda la región les corresponde ahora escribir las páginas que todavía faltan.
Porque después de más de dos décadas de congresos, educación, alianzas universitarias, formación profesional y servicio, una verdad permanece:
Los frutos pueden cambiar con los años, pero todo gran legado comienza cuidando sus raíces.
CMD Filial Valle Delaware–Filadelfia
Fundada en 2001 | 25 años construyendo educación, liderazgo y hermandad médica
Para información y colaboración:
info@ahpsi.org
732-277-9640